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Las escuelas alaban las instalaciones del Central para la formación para alumnos • «Frente a las limitaciones de otros aeródromos, aquí hay unas condiciones espectaculares»
Es igual a volar en Barajas, pero sin los inconvenientes que eso tiene». Con esa frase se resumen las impresiones de los primeros alumnos que durante estos últimos días han comenzado a utilizar el aeropuerto Central como su particular ‘aula’ de formación. Los motores de las avionetas Trinidad, Piper o Cessna rugen al iniciar unas clases que comienzan bien pronto, a las 9 de la mañana y que se prolongan hasta que llega la 1 de la madrugada.
Tras la confirmación de la ruta de vuelo y del estado del avión, la torre de control autoriza el inicio del vuelo para una parte de los casi 30 alumnos, acompañados por sus correspondientes instructores, que utilizan el aeropuerto ciudadrealeño como base para realizar operaciones de aterrizajes, despegues, aproximaciones, ‘touch and go’ o como punto de partida para volar hacia aeropuertos como el de Sevilla.
El director general de Flying Academy, Leonardo Falcó, destaca que frente a las «limitaciones, restricciones y complicaciones» que ofrece su sede central ubicada en el aeródromo decano de España, el de Cuatro Vientos, en Madrid, el aeropuerto de Ciudad Real brinda unas posibilidades «espectaculares» a los alumnos «que casi se pierden en la pista de cuatro kilómetros» que dispone el Central. Y es que, a pesar de la crisis, que también afecta y mucho al sector aeronáutico, las perspectivas de futuro auguran un repunte de la aviación gracias al despegue de países emergentes de África o Sudamérica «donde en un futuro cercano harán falta tanto más pilotos como más aviones».
Fuente: La tribuna de Ciudad Real
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