La apertura de Central Ciudad Real en plena crisis del sector no afectará a los planes iniciales «por contar con mercados propios».
El Aeropuerto Central Ciudad Real arrancará este otoño en el «momento no más idóneo» por la crisis que está afectando al sector aeronáutico tanto por las subidas del crudo como por la pérdida de poder adquisitivo de los viajeros. Pese a esta coyuntura, los responsables de la sociedad promotora CR Aeropuertos cuentan con su «propio nicho de mercado» y «son en circunstancias como éstas en las que las compañías buscan infraestructuras de bajo coste», aclara Escolástico González, director general del aeropuerto.
En este sentido, González anuncia que las tarifas del primer aeropuerto privado «son flexibles» e incluso pueden llegar a reducirse «considerablemente» respecto a otros aeropuertos, «incluido Madrid-Barajas» a las compañías que operen en el aeródromo manchego.
«La crisis, como todas, son coyunturales, y el aeropuerto está pensado para una vida de más de 50 años y en ese periodo habrá más situaciones de recesión económica», analiza González. Los responsables del aeródromo añaden que no sólo las compañías encontrarán tasas de aproximación mucho más baratas sino que «los aviones no sobrevolarán los pasillos aéreos a la espera de paso y las operaciones en tierra también serán mucho más rápida» en la pista de 4.000 metros y en la rodaje.
Esta rentabilidad será uno de los atractivos del nuevo aeropuerto español que además contará con una conexión directa con la alta velocidad, reclamo principal de las compañías de bajo coste.
Pero la crisis en el sector también permitirá abrir nuevas oportunidades de negocio, sobre todo, con el anuncio de varias compañías de dejar en tierra sus aeronaves, como Spanair, Rynair e incluso Iberia. El parking de larga de duración para aviones se erige como otra unidad que «puede ser muy interesante y rentable», aunque, según Escolástico González, «será la suma del total de los negocios lo que hará rentable» lo que ya se denomina Ciudad Central Ciudad Real, en la que se incluye la plataforma logística de más de siete millones de metros cuadrados y las zonas de recreo y ocio.
Fuente: La tribuna de Ciudad Real.
