El aeropuerto inicia su cuenta atrás con las primeras pruebas.

1.500 bombillas. Los técnicos comprueban estos días la iluminación de la pista principal y de rodaje para analizar las luminarias de borde, eje y aproximación.

La cuenta atrás para que empiece a operar el aeropuerto de Ciudad Real ya ha comenzado con las primeras pruebas en prácticamente todas sus instalaciones para que en poco menos de tres meses todo esté listo para que el primer avión comercial aterrice. Durante estos días, los responsables de mantenimiento de la obra y la dirección de CR Aeropuertos ultiman los preparativos, especialmente, a todo lo que afecta al campo de vuelo. De hecho, en las pasadas noches, los técnicos han ido comprobando las alrededor de 1.500 luces y balizas que iluminan la pista a lo largo de sus cuatro kilómetros y 60 metros de ancho.

Estas pruebas, previas para que CR Aeropuertos recepcione las obras con todas las garantías técnicas, consisten en verificar cada una de las ayudas visuales y de seguridad que incorpora la infraestructura tanto para los aterrizajes como los despegues de los aviones.

Según pudo comprobar La Tribuna en la noche del miércoles, la señalización de las pistas principal y de rodaje funcionaron en sus distintos niveles y que podían ser observadas desde la carretera comarcal que comunica Villar del Pozo y que aún mantiene abierta el aeropuerto. Desde la torre de control, los técnicos arrancaron el sistema de iluminación en el modo automático pasando por los diferentes brillos, desde el de posición -aquel en el que la pista está iluminada con unas balizas a la espera de los aterrizajes de los aviones- hasta las luces de más intensidad pensadas para facilitar las maniobras de las aeronaves a la hora de tomar tierra.

La dirección del aeropuerto ha implantado unos equipos tecnológicos a la vanguardia y que no tienen nada que envidiar a otros aeródromos internacionales. En las pruebas, los técnicos comprobaron sobre la pantalla el funcionamiento del millar de bombillas empotradas en el asfalto de la pista. Durante casi las dos horas que duró la experiencia en modo de prueba, se encendieron también las luces de aproximación y los conocidos PAPI (indicadores de la pendiente de aproximación de precisión) situados en la cabecera 10, muy cerca por donde pasa la carretera CR-5135 que enlaza Villar del Pozo y Cañada de Calatrava, y que será el lugar de entrada del 90%de los aviones que aterricen a partir de este otoño en Ciudad Real.

Las pruebas también se extendieron al resto de la instalación aeroportuaria. Desde lejos, se podía ver el Centro de Visitantes iluminado, la terminal de pasajeros y las torres que iluminan la plataforma donde estacionarán los aviones en las terminales de pasajeros y de carga.

En el mes de septiembre, y previo al aterrizaje para la inauguración, el avión laboratorio volverá al aeródromo manchego para verificar los sistemas de radioayudas de categoría II/III con los que cuenta. Aviación Civil ya dio el visto bueno a las cartas aeronáuticas tras las pruebas realizadas el pasado mes de octubre.

Fuente: La tribuna de Ciudad Real.

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