Calibrado de sistemas. La sociedad promotora verificará desde el domingo hasta el 25 de octubre, mediante un avión-laboratorio, todo el campo de vuelo.El aeropuerto de Ciudad Real inicia la próxima semana una nueva etapa. Con la llegada del avión para ajustar la pista, CR Aeropuertos cumple el primer hito:que aterrice una aeronave en la recién y finalizada pista de cuatro kilómetros y sesenta metros de ancho. Un avión laboratorio se encargará de incluir en las rutas aéreas a la infraestructura aeroportuaria manchega.
De esta forma se cumple uno de los objetivos de la sociedad promotora de tener en otoño este tipo de maniobras que sirven para obtener información tanto del vuelo visual como para el vuelo instrumental. La primera cita con el avión será el próximo domingo, cuando tome tierra el avión-laboratorio, con capacidad para diez pasajeros, y que permanecerá hasta el 25 de octubre tras llevar a cabo cada una de las pruebas exigidas por Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA).
Las maniobras diseñadas, que a partir del martes iniciará el avión-laboratorio- han sido estudiadas y aprobadas provisionalmente por personal operativo de la Dirección de Navegación Aérea de AENA, tras lo cual se procederá a la contratación de una empresa especializada que inicialmente comprueba la idoneidad de las cartas aeronáuticas y posteriormente verifica en vuelo la viabilidad de las maniobras y el correcto funcionamiento de las radio ayudas instaladas para los vuelos instrumentales.
Las cartas aeronáuticas, una revisadas y aprobadas por la Ponencia de Navegación Aérea, se envían junto a con la documentación completa de características y servicios del aeropuerto, para su publicación y difusión internacional y entran en vigor ocho semanas después de su publicación.
El avión, además de hacer varias pasadas cada día en labores de aterrizajes y despegues, hará aproximaciones desde las rutas aéreas correspondientes -justo sobre el aeropuerto pasa una de ellas- para verificar que se pueden realizar en condiciones óptimas de seguridad.
Estas operaciones comprobarán todos los sistemas instalados tanto en la pista de aterrizaje como en la de rodadura. En las aproximaciones visuales e instrumentales, por ejemplo, se verificará el VOR-DME, un sistema de redes terrestres de radio ayuda. El objetivo es que cualquier piloto que vaya a aterrizar en el aeropuerto se sitúe en la posición adecuada para poder tomar tierra. Otra de las verificaciones será la de ‘aterrizaje frustrado’, maniobras que se utilizan cuando no se puede realizar en las condiciones óptimas.
Este avión ajustará el otro sistema de radio ayuda, llamado ILS, que facilita la aproximación final e incluso aterrizaje. La misión de este sistema consiste en proporcionar a la aeronave una guía de su situación respecto al eje central de la pista de aterrizaje, facilitándole alinearse con el mismo.
El ILS operativo en categoría I permite, en casos de nieblas o nubes bajas, operaciones sin visibilidad hasta los 60 metros de altura, necesitando el piloto una visibilidad horizontal en pista de 800 metros. En categoría II la falta de visibilidad en altura se reduce a 30 metros y en horizontal a 400 metros. En categoría III no hay restricciones por falta de visibilidad en altura y la visibilidad necesaria en horizontal se reduce a 200 metros.
Para poder llevar a cabo el calibrado, AENA ha exigido a CRAeropuertos contar con un equipo de servicio antincendios. Por ello, el aeropuerto ya posee varios coches autobombas desde el pasado mes de julio. Además, la sociedad promotora ha tenido que contratar una cisterna para suministras combustible al avión durante los cinco días que permanecerá, bajo seguridad, el avión en la infraestructura aeroportuaria Don Quijote.
16/10/2007. Fuente: diariolatribuna.com
